El incremento de 46,7% en 2008 supera al de la crisis de 2002 y 2003
El Universal.- La población siente cómo el dinero se encoge frente a las cajas registradoras de supermercados, abastos, panaderías y todo tipo de comercio que venda alimentos y bebidas no alcohólicas.
Los números oficiales desnudan que en 2008 el costo de los alimentos registra un alza de 46,7%, es decir, en promedio, los alimentos que en 2007 se compraban con 100 bolívares fuertes, en diciembre de 2008 tuvieron que ser cancelados con 146,7 bolívares. Este incremento, resulta el más fuerte de los últimos doce años.
De hecho, es bastante superior al que sufrió el país durante la fase más dura de la crisis política. En 2002 y 2003, años en que el sector privado paralizó actividades, Pdvsa dejó de producir y hubo un intento de golpe de Estado, el alza de los alimentos se ubica en 39,5% y 36,3%.
El temblor que produce en el presupuesto familiar el aumento de los alimentos no se siente por igual en todas las capas sociales. Mientras que el sector de mayor ingreso destina 15 de cada 100 bolívares que gana a la compra de comida, el de menor ingreso desembolsa 45, de allí, que este desajuste de la economía golpea principalmente a los más pobres.
Ilusión Mercal Dispuesto a minimizar el impacto que ha tenido en la población el incremento en el precio de los alimentos Hugo Chávez afirmó que los números difundidos por el Banco Central no toman en cuenta el efecto de "Mercal, la red de distribución socialista de alimentos para la vida del pueblo, donde la inflación es cero".
Incluso añadió que en "miles y miles de familias que reciben alimentos por vía de Mercal la inflación en alimentos está muy por debajo del promedio inflacionario medido por los métodos clásicos. En algunos casos es inflación igual a cero".
No obstante, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), difundidos por el Ministerio de Información, desmienten esta afirmación del presidente de la República.
De acuerdo con el INE, la canasta alimentaria normativa, compuesta por los alimentos que principalmente consumen las familias venezolanas, constituidas por 5,2 personas, registra un incremento de precios importante en el propio Mercal.
El INE precisa que la canasta alimentaria normativa se incrementa 199% desde 299,2 bolívares fuertes en enero de 2004 hasta 895,1 bolívares en diciembre de 2008. Sin tomar en cuenta los establecimientos de Mercal, la canasta alimentaria normativa asciende desde 299,2 bolívares fuertes hasta 989,8.
De tal forma, que en diciembre del año pasado, el ahorro de las familias que compran en Mercal sólo es de 10,5%.
La pieza suelta Repleto de recursos por el brillo del petróleo el gobierno de Hugo Chávez inyectó altas dosis de dinero a la economía, generando una demanda que supera con creces a la oferta y sirve de combustible a la inflación.
Para tratar de contener la escalada, el Gobierno controló el costo de una amplia gama de productos, pero entonces la producción sufrió un fuerte desestímulo y la escasez se apoderó de los mercados y abastos.
Fustigado por la ausencia de alimentos, el gabinete económico no ha tenido más alternativa que permitir ajustes, superiores a 40%,en productos que inciden en la dieta de la población de menos recursos, como pollo, arroz y harina de maíz.
Frente a la pérdida de efectividad del control de precios el gabinete económico ha tomado otras medidas para tratar de desinflar el globo de la inflación.
La medicina se ha centrado en la convicción de que la inflación obedece principalmente a muchos bolívares intentando comprar pocos productos, de tal forma que es necesario frenar la expansión del dinero.
Para lograr este fin, el Gobierno disminuyó el ritmo del gasto público, aumentó las tasas de interés y vendió bonos en dólares para absorber bolívares del mercado, pero el resultado no ha sido el esperado.
Analistas coinciden en que la falla de fondo es que el sector privado no ha invertido lo suficiente y por tanto no hay capacidad para incrementar la producción en los términos adecuados.
Para este año el Gobierno se ha propuesto que la inflación, que en términos generales cerró en 31,9% en 2008, descienda hasta 15%, pero no ha anunciado ningún tipo de medidas.
Organismos multilaterales y analistas privados vaticinan que este año la inflación estará entre 35% y 40%.
Víctor Salmerón / El Universal
El Universal.- La población siente cómo el dinero se encoge frente a las cajas registradoras de supermercados, abastos, panaderías y todo tipo de comercio que venda alimentos y bebidas no alcohólicas.
Los números oficiales desnudan que en 2008 el costo de los alimentos registra un alza de 46,7%, es decir, en promedio, los alimentos que en 2007 se compraban con 100 bolívares fuertes, en diciembre de 2008 tuvieron que ser cancelados con 146,7 bolívares. Este incremento, resulta el más fuerte de los últimos doce años.
De hecho, es bastante superior al que sufrió el país durante la fase más dura de la crisis política. En 2002 y 2003, años en que el sector privado paralizó actividades, Pdvsa dejó de producir y hubo un intento de golpe de Estado, el alza de los alimentos se ubica en 39,5% y 36,3%.
El temblor que produce en el presupuesto familiar el aumento de los alimentos no se siente por igual en todas las capas sociales. Mientras que el sector de mayor ingreso destina 15 de cada 100 bolívares que gana a la compra de comida, el de menor ingreso desembolsa 45, de allí, que este desajuste de la economía golpea principalmente a los más pobres.
Ilusión Mercal Dispuesto a minimizar el impacto que ha tenido en la población el incremento en el precio de los alimentos Hugo Chávez afirmó que los números difundidos por el Banco Central no toman en cuenta el efecto de "Mercal, la red de distribución socialista de alimentos para la vida del pueblo, donde la inflación es cero".
Incluso añadió que en "miles y miles de familias que reciben alimentos por vía de Mercal la inflación en alimentos está muy por debajo del promedio inflacionario medido por los métodos clásicos. En algunos casos es inflación igual a cero".
No obstante, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), difundidos por el Ministerio de Información, desmienten esta afirmación del presidente de la República.
De acuerdo con el INE, la canasta alimentaria normativa, compuesta por los alimentos que principalmente consumen las familias venezolanas, constituidas por 5,2 personas, registra un incremento de precios importante en el propio Mercal.
El INE precisa que la canasta alimentaria normativa se incrementa 199% desde 299,2 bolívares fuertes en enero de 2004 hasta 895,1 bolívares en diciembre de 2008. Sin tomar en cuenta los establecimientos de Mercal, la canasta alimentaria normativa asciende desde 299,2 bolívares fuertes hasta 989,8.
De tal forma, que en diciembre del año pasado, el ahorro de las familias que compran en Mercal sólo es de 10,5%.
La pieza suelta Repleto de recursos por el brillo del petróleo el gobierno de Hugo Chávez inyectó altas dosis de dinero a la economía, generando una demanda que supera con creces a la oferta y sirve de combustible a la inflación.
Para tratar de contener la escalada, el Gobierno controló el costo de una amplia gama de productos, pero entonces la producción sufrió un fuerte desestímulo y la escasez se apoderó de los mercados y abastos.
Fustigado por la ausencia de alimentos, el gabinete económico no ha tenido más alternativa que permitir ajustes, superiores a 40%,en productos que inciden en la dieta de la población de menos recursos, como pollo, arroz y harina de maíz.
Frente a la pérdida de efectividad del control de precios el gabinete económico ha tomado otras medidas para tratar de desinflar el globo de la inflación.
La medicina se ha centrado en la convicción de que la inflación obedece principalmente a muchos bolívares intentando comprar pocos productos, de tal forma que es necesario frenar la expansión del dinero.
Para lograr este fin, el Gobierno disminuyó el ritmo del gasto público, aumentó las tasas de interés y vendió bonos en dólares para absorber bolívares del mercado, pero el resultado no ha sido el esperado.
Analistas coinciden en que la falla de fondo es que el sector privado no ha invertido lo suficiente y por tanto no hay capacidad para incrementar la producción en los términos adecuados.
Para este año el Gobierno se ha propuesto que la inflación, que en términos generales cerró en 31,9% en 2008, descienda hasta 15%, pero no ha anunciado ningún tipo de medidas.
Organismos multilaterales y analistas privados vaticinan que este año la inflación estará entre 35% y 40%.
Víctor Salmerón / El Universal
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