AP.- Un desfile en el que hubo ovaciones a algunos presidentes, pero que también quedó salpicado de gazapos, fue observado el viernes en la ceremonia de apertura de la Cumbre de las Américas.
La primera sesión del cónclave, que se extenderá hasta el fin de semana, comenzó con la entrada de los dirigentes de los 34 países del hemisferio, pero no en el tradicional orden alfabético de la A a la Z sino a la inversa, lo que llevó a Venezuela a iniciar el ingreso al recinto.
El conductor del ceremonial anunciaba la entrada de cada presidente, que a continuación desfilaba precedido por un soldado de chaqueta blanca portando la bandera del país que a cuyo líder acompañaba.
Cuando entró Chávez al salón de un hotel de la ciudad donde se realiza la cita decenas de delegados y funcionarios lo aplaudieron.
Un desfile como este no había sido visto en cumbres previas, pues cuando se abría a la prensa ya los jefes de estado y sus delegaciones aparecían ubicados en sus lugares y quizás por eso llamó la atención que el anunciado se haya equivocado cuando anunció la entrada de Chile y el que apareció fue el presidente de Costa Rica, Oscar Arias.
Y el penúltimo país en ingresar, a pesar de que su nombre comienza con E en español y ya otros de esa misma letra, como Ecuador, habían ingresado al recinto, fue el presidente Barack Obama de Estados Unidos.
Los aplausos para Obama retumbaron en la sala, con el mandatario agradeciendo el gesto con un inclinación de su cabeza y alzando la mano.
El último en entrar fue el mandatario anfitrión Patrick Manning.
La sesión se declaró oficialmente abierta tras la interpretación por parte de una cantante de opera del himno nacional de Trinidad y Tobago y comenzaron los discursos, que fueron interrumpidos en cierto punto para un acto cultural marcado por los ritmos afrocaribeños propios de la isla sede.
La primera sesión del cónclave, que se extenderá hasta el fin de semana, comenzó con la entrada de los dirigentes de los 34 países del hemisferio, pero no en el tradicional orden alfabético de la A a la Z sino a la inversa, lo que llevó a Venezuela a iniciar el ingreso al recinto.
El conductor del ceremonial anunciaba la entrada de cada presidente, que a continuación desfilaba precedido por un soldado de chaqueta blanca portando la bandera del país que a cuyo líder acompañaba.
Cuando entró Chávez al salón de un hotel de la ciudad donde se realiza la cita decenas de delegados y funcionarios lo aplaudieron.
Un desfile como este no había sido visto en cumbres previas, pues cuando se abría a la prensa ya los jefes de estado y sus delegaciones aparecían ubicados en sus lugares y quizás por eso llamó la atención que el anunciado se haya equivocado cuando anunció la entrada de Chile y el que apareció fue el presidente de Costa Rica, Oscar Arias.
Y el penúltimo país en ingresar, a pesar de que su nombre comienza con E en español y ya otros de esa misma letra, como Ecuador, habían ingresado al recinto, fue el presidente Barack Obama de Estados Unidos.
Los aplausos para Obama retumbaron en la sala, con el mandatario agradeciendo el gesto con un inclinación de su cabeza y alzando la mano.
El último en entrar fue el mandatario anfitrión Patrick Manning.
La sesión se declaró oficialmente abierta tras la interpretación por parte de una cantante de opera del himno nacional de Trinidad y Tobago y comenzaron los discursos, que fueron interrumpidos en cierto punto para un acto cultural marcado por los ritmos afrocaribeños propios de la isla sede.
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