El directorio del BCV acopla su política monetaria para favorecer el financiamiento del déficit del Gobierno.
El Universal.- Conscientes de que cuando mucho dinero persigue pocos bienes los precios suben y el valor de la moneda cae, los bancos centrales controlan la cantidad de billetes en circulación. No obstante, el Banco Central de Venezuela ha optado por dejar de lado esta norma para cooperar con la colocación de los bonos que ayudarán a que el Gobierno cuadre el presupuesto de este año.
Para retirar bolívares de la economía el Banco Central le vende a las entidades financieras papeles a 28 y 56 días de plazo. A fin de que los bonos que se dispone a emitir Finanzas no tengan competencia alguna, el BCV recortó el rendimiento de sus títulos a 56 días desde 12% hasta 7% y en el caso de los que expiran en 28 días desde 11% hasta 6%, niveles muy poco atractivos en el mercado.
Al cierre de marzo, a través de la venta de sus bonos, el Banco Central tiene represados 28 mil 800 millones de bolívares que, en poco tiempo, fluirán hacia la montaña de papeles que comenzará a vender Finanzas por un monto de 37 mil millones de bolívares.
Francisco Faraco, analista financiero, explica que "cuando el Gobierno reciba los recursos los inyectará en la economía. Los bolívares que fueron retirados para contener la inflación en 2008 se introducirán ahora, cuando hay menos dólares para importar por la caída de los precios del petróleo y por tanto mayores problemas de oferta. Adiós al control monetario y bienvenida la inflación".
Tomando en cuenta la producción de Venezuela y el precio actual del petróleo, el país recibirá este año 32 mil millones de dólares versus 87 mil en 2008.
Un reporte elaborado por el analista de Barclays Capital, Alejandro Grisanti, el pasado 17 de abril, sostiene que "esta política monetaria complaciente resultará en mayor inflación".
El año pasado Venezuela registró la mayor inflación de América Latina con un resultado de 30,9% y para 2009 la mayoría de las proyecciones de firmas especializadas pronostican un resultado superior.
Un aspecto a considerar es que al relajar el control monetario el Banco Central ayuda a que todas las tasas de interés bajen y por tanto el crédito se mantenga en momentos en que la economía emite claras señales de desaceleración.
Francisco Faraco indica que "no es correcto eliminar la restricción monetaria cuando hay un problema de oferta. Es cierto que se impacta la economía pero lamentablemente este país monoproductor está condenado a la recesión cuando el precio del petróleo cae, el punto es tener ahorros, manejar el excedente cuando el crudo sube de precio. Esto es el fracaso del Fonden".
Los incentivos
Si bien la deuda venezolana, tanto interna como externa, cierra 2008 en un nivel que representa menos de 20% del PIB, una relación bastante baja y, por tanto, la emisión de nuevos compromisos no representa una carga significativa, existen factores a considerar. Sólo una pequeña porción de los bonos que venderá el Gobierno cuenta con una cláusula que obliga a pagar una compensación por devaluación.
Si los problemas de ingresos de la administración de Hugo Chávez se mantienen habrá un incentivo para devaluar la moneda en los próximos años, obtener más bolívares por los petrodólares y pagar el vencimiento de los bonos.
Otro factor a evaluar es que teóricamente el rol de la banca es prestar los depósitos que recibe para financiar actividades productivas y ahora, la simple compra de bonos al Gobierno tendrá un peso muy importante en el negocio.
Este fenómeno no es nuevo. En 2002 y 2003 el ahorro privado tuvo como principal destino la compra de bonos públicos en vez del crédito.
El Universal.- Conscientes de que cuando mucho dinero persigue pocos bienes los precios suben y el valor de la moneda cae, los bancos centrales controlan la cantidad de billetes en circulación. No obstante, el Banco Central de Venezuela ha optado por dejar de lado esta norma para cooperar con la colocación de los bonos que ayudarán a que el Gobierno cuadre el presupuesto de este año.
Para retirar bolívares de la economía el Banco Central le vende a las entidades financieras papeles a 28 y 56 días de plazo. A fin de que los bonos que se dispone a emitir Finanzas no tengan competencia alguna, el BCV recortó el rendimiento de sus títulos a 56 días desde 12% hasta 7% y en el caso de los que expiran en 28 días desde 11% hasta 6%, niveles muy poco atractivos en el mercado.
Al cierre de marzo, a través de la venta de sus bonos, el Banco Central tiene represados 28 mil 800 millones de bolívares que, en poco tiempo, fluirán hacia la montaña de papeles que comenzará a vender Finanzas por un monto de 37 mil millones de bolívares.
Francisco Faraco, analista financiero, explica que "cuando el Gobierno reciba los recursos los inyectará en la economía. Los bolívares que fueron retirados para contener la inflación en 2008 se introducirán ahora, cuando hay menos dólares para importar por la caída de los precios del petróleo y por tanto mayores problemas de oferta. Adiós al control monetario y bienvenida la inflación".
Tomando en cuenta la producción de Venezuela y el precio actual del petróleo, el país recibirá este año 32 mil millones de dólares versus 87 mil en 2008.
Un reporte elaborado por el analista de Barclays Capital, Alejandro Grisanti, el pasado 17 de abril, sostiene que "esta política monetaria complaciente resultará en mayor inflación".
El año pasado Venezuela registró la mayor inflación de América Latina con un resultado de 30,9% y para 2009 la mayoría de las proyecciones de firmas especializadas pronostican un resultado superior.
Un aspecto a considerar es que al relajar el control monetario el Banco Central ayuda a que todas las tasas de interés bajen y por tanto el crédito se mantenga en momentos en que la economía emite claras señales de desaceleración.
Francisco Faraco indica que "no es correcto eliminar la restricción monetaria cuando hay un problema de oferta. Es cierto que se impacta la economía pero lamentablemente este país monoproductor está condenado a la recesión cuando el precio del petróleo cae, el punto es tener ahorros, manejar el excedente cuando el crudo sube de precio. Esto es el fracaso del Fonden".
Los incentivos
Si bien la deuda venezolana, tanto interna como externa, cierra 2008 en un nivel que representa menos de 20% del PIB, una relación bastante baja y, por tanto, la emisión de nuevos compromisos no representa una carga significativa, existen factores a considerar. Sólo una pequeña porción de los bonos que venderá el Gobierno cuenta con una cláusula que obliga a pagar una compensación por devaluación.
Si los problemas de ingresos de la administración de Hugo Chávez se mantienen habrá un incentivo para devaluar la moneda en los próximos años, obtener más bolívares por los petrodólares y pagar el vencimiento de los bonos.
Otro factor a evaluar es que teóricamente el rol de la banca es prestar los depósitos que recibe para financiar actividades productivas y ahora, la simple compra de bonos al Gobierno tendrá un peso muy importante en el negocio.
Este fenómeno no es nuevo. En 2002 y 2003 el ahorro privado tuvo como principal destino la compra de bonos públicos en vez del crédito.
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