Cadivi mantiene en fase de consulta una nueva normativa que apunta a una mayor restricción en la entrega de divisas para importar.
El Universal.- Cercado por un entorno donde la pérdida de brillo del petróleo determina que en el cuarto trimestre de 2008 las importaciones superan en 3 mil 724 millones de dólares al ingreso de divisas, la administración de Hugo Chávez comienza a cerrar el grifo de Cadivi.
Las estadísticas del organismo encargado de distribuir los dólares al tipo de cambio oficial, indican que en los dos primeros meses de este año el monto asignado a los importadores, incluyendo el convenio Aladi, suma 3 mil 394 millones de dólares, una magnitud que se traduce en una caída de 32% respecto a 5 mil millones aprobados en el mismo período de 2008.
Todo indica que el Gobierno se dispone a restringir aún más los dólares para las compras al exterior. En este momento Cadivi mantiene en fase de consulta una nueva normativa donde establece que la disponibilidad de divisas para importar dependerá, entre otras cosas, "del ajuste a los lineamientos aprobados por el presidente de la República en Consejo de Ministros".
La decisión de afrontar el declive de los petrodólares mediante la disminución de la entrega de divisas se traducirá en escasez o en el incremento de los productos que se importan a través del mercado paralelo (divulgar su cotización es prohibido por ley) y, el resultado previsible, es mayor inflación.
No obstante, Abelardo Daza, economista y profesor del IESA, explica que "las importaciones también están cayendo por la desaceleración del consumo y la actividad económica, así no hubiese restricción en la entrega de divisas habrían disminuido este año".
Profundiza en el tema y añade que "es muy difícil determinar si el descenso del consumo es equivalente a la caída en la entrega de dólares de Cadivi, sin embargo, creo que no hay riesgo de escasez de alimentos, medicinas, maquinarias y equipos, considero que hay divisas para asegurar estos rubros".
Un estudio elaborado por la firma Ecoanalítica sostiene que en 2008 las importaciones a través del mercado paralelo sólo representan 5% del total y este año, aumentarán su participación hasta 32%.
Un riesgo latente es que la historia de los controles de cambio indica que cuando el ingreso petrolero deja de crecer y por tanto las importaciones superan el ingreso de divisas, las empresas se adelantan a la devaluación, fijan los precios con base en el tipo de cambio paralelo y la inflación se acelera velozmente.
Operadores cambiarios aseguran que Pdvsa ha estado vendiendo divisas en el mercado paralelo para evitar que el dólar se dispare.
Pero este esquema, no confirmado por fuentes oficiales, tiene costos. Al vender las divisas en el mercado paralelo Pdvsa disminuye los dólares que le entrega al Banco Central de Venezuela y por tanto las reservas internacionales no crecen.
El estancamiento de las reservas, sostienen analistas, aumenta la incertidumbre cambiaria y las expectativas de devaluación, por lo que al final se estaría obteniendo un resultado adverso a los fines de estabilizar el mercado.
Mar de fondo Desde febrero de 2005 la administración de Hugo Chávez mantiene anclado el tipo de cambio en 2,15 bolívares por dólar a pesar de que la inflación venezolana acumula en este período un salto superior a 80%.
El resultado es que la moneda está sobrevaluada, un desequilibrio que deriva en que lo que se compra con 2,15 bolívares dentro del país es mucho menos de lo que puede adquirirse con un dólar en el exterior y por tanto se crea una fuerte propensión a importar.
Ecoanalítica construyó un índice para medir cuán sobrevaluado está el bolívar respecto al dólar, el peso colombiano y el real brasileño, las monedas de los tres principales socios comerciales del país.
El resultado, es que si el Gobierno se decidiese a corregir el desajuste tendría que fijar el tipo de cambio oficial en 4,76 bolívares por dólar, es decir, "122% por encima del tipo de cambio oficial", precisa Ecoanalítica.
Víctor Salmerón / El Universal
El Universal.- Cercado por un entorno donde la pérdida de brillo del petróleo determina que en el cuarto trimestre de 2008 las importaciones superan en 3 mil 724 millones de dólares al ingreso de divisas, la administración de Hugo Chávez comienza a cerrar el grifo de Cadivi.
Las estadísticas del organismo encargado de distribuir los dólares al tipo de cambio oficial, indican que en los dos primeros meses de este año el monto asignado a los importadores, incluyendo el convenio Aladi, suma 3 mil 394 millones de dólares, una magnitud que se traduce en una caída de 32% respecto a 5 mil millones aprobados en el mismo período de 2008.
Todo indica que el Gobierno se dispone a restringir aún más los dólares para las compras al exterior. En este momento Cadivi mantiene en fase de consulta una nueva normativa donde establece que la disponibilidad de divisas para importar dependerá, entre otras cosas, "del ajuste a los lineamientos aprobados por el presidente de la República en Consejo de Ministros".
La decisión de afrontar el declive de los petrodólares mediante la disminución de la entrega de divisas se traducirá en escasez o en el incremento de los productos que se importan a través del mercado paralelo (divulgar su cotización es prohibido por ley) y, el resultado previsible, es mayor inflación.
No obstante, Abelardo Daza, economista y profesor del IESA, explica que "las importaciones también están cayendo por la desaceleración del consumo y la actividad económica, así no hubiese restricción en la entrega de divisas habrían disminuido este año".
Profundiza en el tema y añade que "es muy difícil determinar si el descenso del consumo es equivalente a la caída en la entrega de dólares de Cadivi, sin embargo, creo que no hay riesgo de escasez de alimentos, medicinas, maquinarias y equipos, considero que hay divisas para asegurar estos rubros".
Un estudio elaborado por la firma Ecoanalítica sostiene que en 2008 las importaciones a través del mercado paralelo sólo representan 5% del total y este año, aumentarán su participación hasta 32%.
Un riesgo latente es que la historia de los controles de cambio indica que cuando el ingreso petrolero deja de crecer y por tanto las importaciones superan el ingreso de divisas, las empresas se adelantan a la devaluación, fijan los precios con base en el tipo de cambio paralelo y la inflación se acelera velozmente.
Operadores cambiarios aseguran que Pdvsa ha estado vendiendo divisas en el mercado paralelo para evitar que el dólar se dispare.
Pero este esquema, no confirmado por fuentes oficiales, tiene costos. Al vender las divisas en el mercado paralelo Pdvsa disminuye los dólares que le entrega al Banco Central de Venezuela y por tanto las reservas internacionales no crecen.
El estancamiento de las reservas, sostienen analistas, aumenta la incertidumbre cambiaria y las expectativas de devaluación, por lo que al final se estaría obteniendo un resultado adverso a los fines de estabilizar el mercado.
Mar de fondo Desde febrero de 2005 la administración de Hugo Chávez mantiene anclado el tipo de cambio en 2,15 bolívares por dólar a pesar de que la inflación venezolana acumula en este período un salto superior a 80%.
El resultado es que la moneda está sobrevaluada, un desequilibrio que deriva en que lo que se compra con 2,15 bolívares dentro del país es mucho menos de lo que puede adquirirse con un dólar en el exterior y por tanto se crea una fuerte propensión a importar.
Ecoanalítica construyó un índice para medir cuán sobrevaluado está el bolívar respecto al dólar, el peso colombiano y el real brasileño, las monedas de los tres principales socios comerciales del país.
El resultado, es que si el Gobierno se decidiese a corregir el desajuste tendría que fijar el tipo de cambio oficial en 4,76 bolívares por dólar, es decir, "122% por encima del tipo de cambio oficial", precisa Ecoanalítica.
Víctor Salmerón / El Universal
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