El comercio, la manufactura, el crédito y el área petrolera se debilitan.
El Universal.- Gracias al combustible de elevados precios del petróleo, abundante dinero en circulación y consumo en alza la economía venezolana acumula cuatro años de crecimiento; sin embargo, las estadísticas oficiales comienzan a mostrar un frenazo importante, de una magnitud tal, que sugiere la posibilidad de una recesión en 2009.
Técnicamente una recesión ocurre cuando la producción se contrae por dos trimestres consecutivos, congelando la creación de empleo y disminuyendo la renta de los trabajadores.
Las señales de fragilidad son evidentes. Las estadísticas del Banco Central de Venezuela registran que entre enero de 2008 y enero de 2009 el volumen de ventas, al mayor y al por menor, crece 0,55% versus 21,38% en el período anterior.
La producción industrial, nuevamente entre enero de 2008 y enero de 2009, muestra un descenso de 0,87%, cifra que contrasta con el avance de 2,5% en el lapso precedente.
El termómetro de la banca también emite señales preocupantes. En el primer trimestre de este año el total de créditos se encoge 0,54% y para cumplir los recortes acordados en la OPEP, el país ha tenido que recortar la extracción de barriles de petróleo.
José Guerra, ex gerente de investigación económica del Banco Central, explica que la actividad del comercio, manufactura, petróleo y banca representa 40% del PIB, es decir, de la producción total de bienes y servicios en el país, de tal forma que "estos resultados reflejan que la economía está en la ruta hacia una recesión".
Analistas coinciden en que la debilidad de la economía obedece, en primer lugar, a que el Gobierno cuenta con menos recursos para inyectar gasto.
El salto estelar de los precios del crudo permitió el incremento del gasto público, el alza del dinero en circulación y, por ende, de los recursos en los bolsillos de la población, creando un hábitat ideal para el consumo.
Pero todo cambió. La cesta petrolera venezolana se ha desplomado desde un promedio de 88 dólares el barril en 2008 a 43 dólares en lo que va de año y el gasto de la Tesorería Nacional, después de ajustar por la inflación, cae 18,5% respecto al mismo período de 2008.
Así, el dinero en circulación no creció entre diciembre y marzo de este año; de hecho, se redujo 0,4%.
Otro factor que frena a la economía es que la inflación ha mermado la capacidad de compra de la población y por tanto, las ventas se resienten.
Los empresarios no escapan al impacto del declive en el precio del petróleo. El crudo provee 94 de cada 100 dólares que ingresan al país y, por tanto, Cadivi ha recortado fuertemente la asignación de divisas.
Las estadísticas del organismo encargado de distribuir los dólares al tipo de cambio oficial registran que en el primer trimestre de este año el monto asignado a los importadores, incluyendo el convenio Aladi, suma 4 mil 881 millones de dólares, una magnitud que se traduce en una caída de 35,7% respecto a los 7 mil 593 millones aprobados en el mismo período de 2008.
El 24 de abril, Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), explicó, al referirse a Venezuela, que "con menos acceso a recursos en moneda dura por la vía de las exportaciones, menos acceso a recursos fiscales, los niveles de gasto tanto del sector privado como del sector público van a tener que irse ajustando a estas nuevas realidades y, como sabemos, desde Keynes en adelante, cuando el gasto privado y el gasto público se reducen, eso produce inevitablemente en el corto plazo una caída de la actividad".
Las proyecciones del FMI consideran que este año el PIB de cinco economías en la región tenderá a reducirse: México (3,7%), Venezuela (2,2%), Ecuador (2%), Argentina (1,5%) y Brasil (1,3%).
No obstante, el gabinete económico ha negado enfáticamente la posibilidad de que Venezuela caiga en una recesión y mantiene la meta de sumar un nuevo año de crecimiento en 2009.
Víctor Salmerón / El Universal
El Universal.- Gracias al combustible de elevados precios del petróleo, abundante dinero en circulación y consumo en alza la economía venezolana acumula cuatro años de crecimiento; sin embargo, las estadísticas oficiales comienzan a mostrar un frenazo importante, de una magnitud tal, que sugiere la posibilidad de una recesión en 2009.
Técnicamente una recesión ocurre cuando la producción se contrae por dos trimestres consecutivos, congelando la creación de empleo y disminuyendo la renta de los trabajadores.
Las señales de fragilidad son evidentes. Las estadísticas del Banco Central de Venezuela registran que entre enero de 2008 y enero de 2009 el volumen de ventas, al mayor y al por menor, crece 0,55% versus 21,38% en el período anterior.
La producción industrial, nuevamente entre enero de 2008 y enero de 2009, muestra un descenso de 0,87%, cifra que contrasta con el avance de 2,5% en el lapso precedente.
El termómetro de la banca también emite señales preocupantes. En el primer trimestre de este año el total de créditos se encoge 0,54% y para cumplir los recortes acordados en la OPEP, el país ha tenido que recortar la extracción de barriles de petróleo.
José Guerra, ex gerente de investigación económica del Banco Central, explica que la actividad del comercio, manufactura, petróleo y banca representa 40% del PIB, es decir, de la producción total de bienes y servicios en el país, de tal forma que "estos resultados reflejan que la economía está en la ruta hacia una recesión".
Analistas coinciden en que la debilidad de la economía obedece, en primer lugar, a que el Gobierno cuenta con menos recursos para inyectar gasto.
El salto estelar de los precios del crudo permitió el incremento del gasto público, el alza del dinero en circulación y, por ende, de los recursos en los bolsillos de la población, creando un hábitat ideal para el consumo.
Pero todo cambió. La cesta petrolera venezolana se ha desplomado desde un promedio de 88 dólares el barril en 2008 a 43 dólares en lo que va de año y el gasto de la Tesorería Nacional, después de ajustar por la inflación, cae 18,5% respecto al mismo período de 2008.
Así, el dinero en circulación no creció entre diciembre y marzo de este año; de hecho, se redujo 0,4%.
Otro factor que frena a la economía es que la inflación ha mermado la capacidad de compra de la población y por tanto, las ventas se resienten.
Los empresarios no escapan al impacto del declive en el precio del petróleo. El crudo provee 94 de cada 100 dólares que ingresan al país y, por tanto, Cadivi ha recortado fuertemente la asignación de divisas.
Las estadísticas del organismo encargado de distribuir los dólares al tipo de cambio oficial registran que en el primer trimestre de este año el monto asignado a los importadores, incluyendo el convenio Aladi, suma 4 mil 881 millones de dólares, una magnitud que se traduce en una caída de 35,7% respecto a los 7 mil 593 millones aprobados en el mismo período de 2008.
El 24 de abril, Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), explicó, al referirse a Venezuela, que "con menos acceso a recursos en moneda dura por la vía de las exportaciones, menos acceso a recursos fiscales, los niveles de gasto tanto del sector privado como del sector público van a tener que irse ajustando a estas nuevas realidades y, como sabemos, desde Keynes en adelante, cuando el gasto privado y el gasto público se reducen, eso produce inevitablemente en el corto plazo una caída de la actividad".
Las proyecciones del FMI consideran que este año el PIB de cinco economías en la región tenderá a reducirse: México (3,7%), Venezuela (2,2%), Ecuador (2%), Argentina (1,5%) y Brasil (1,3%).
No obstante, el gabinete económico ha negado enfáticamente la posibilidad de que Venezuela caiga en una recesión y mantiene la meta de sumar un nuevo año de crecimiento en 2009.
Víctor Salmerón / El Universal
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